El embarazo es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y vitales. A lo largo de estos meses, nuestro cuerpo se transforma, como también lo hace nuestro mundo interior.
Aparecen diferentes emociones: ilusión constante, miedo a que algo salga mal, inseguridad por experiencias pasadas… y todo ello forma parte de un proceso único. Disponer de un espacio de escucha, sin juicio, donde poder sentirse acompañada y no juzgada, donde el apoyo para sostener el peso de todas estas emociones nos ayude a transitar el embarazo con mayor calma, confianza y conexión contigo misma y con tu bebé.
Por otro lado, trabajaremos estrategias de acompañamiento para transitar todas las emociones y pensamientos que pueden generarse antes y durante el parto. Abordaremos la autoeficacia, la importancia de las expectativas previas y el análisis de creencias irracionales sobre el parto, para, en definitiva, priorizar el cuidado emocional durante el proceso de parto.
Asimismo, el período posparto o puerperio es una etapa de transición y ajuste que puede traer consigo una montaña rusa de emociones. Puedes sentirte a la vez agotada, triste, alegre, irritable e incluso decepcionada. Es fundamental reconocer y atender la salud mental durante este tiempo, ya que algunas dificultades emocionales, como la depresión posparto, pueden afectar no solo al bienestar de la madre, sino también al vínculo con el bebé y a la dinámica familiar en general. Recibir acompañamiento profesional especializado puede marcar la diferencia en este proceso de adaptación y en el camino hacia el bienestar emocional.